Día 4 – Penúltimo día… y uno de los más intensos
Llegó el jueves, el penúltimo día del viaje, y aunque las piernas ya acumulaban kilómetros de nieve, los alumnos se levantaron con energía suficiente para seguir dando guerra. Por la mañana tocaban más clases de esquí, y esta vez los resultados fueron más que evidentes. El aprendizaje de los días anteriores dio sus frutos y algunos chicos cambiaron de nivel gracias a su gran progresión, algo que celebraron con orgullo (y merecidamente).
Durante las bajadas, los alumnos se agrupaban para descender la montaña juntos, esperándose, animándose y ayudándose unos a otros. El compañerismo fue clave, especialmente para aquellos que se enfrentaban a un gran reto: bajar por primera vez una pista azul. Los nervios iniciales se transformaron en sonrisas enormes al llegar abajo, con una sensación de logro que no se olvida fácilmente.
Por la tarde, tras un rato de esquí libre, llegó un momento muy agradecido por todos. Desde la animación del hotel nos invitaron a una chocolatada para merendar, perfecta para calentarse un poquito y recuperar fuerzas después del frío y el esfuerzo acumulado. Pero lo mejor aún estaba por llegar.
El plato estrella del día (y probablemente de toda la semana) fue el esperado esquí nocturno. Los chicos pudieron vivir una experiencia única: esquiar de noche, con la pista completamente iluminada, creando un ambiente espectacular y diferente a todo lo anterior. Fue un momento mágico que muchos recordarán durante mucho tiempo.
Y para poner el broche final a un día inolvidable, los alumnos disfrutaron de una disco nocturna de tres horas, bailando, riendo y despidiéndose del viaje por la puerta grande. Un jueves intenso, emocionante y lleno de recuerdos que quedarán grabados mucho más allá de este viaje.
Y ahora toca recoger, hacer maletas y prepararse para nuestro último, infernal e interminable día... La vuelta a casa. ¿Volverán de una pieza? Veremos...
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Gracias profes! Menudo viajecito se están marcando. Os esperamos con los Brazos abiertos, disfrutar de las últimas bajaditas.
ResponderEliminarQuería agradeceros de corazón toda la información y el cariño con el que nos habéis ido acompañando durante esta excursión. Leer cada mensaje ha sido como asomarnos un poquito al viaje y sentir la tranquilidad de saber que nuestros hijos estaban cuidados, acompañados y viviendo una experiencia tan rica a nivel humano como educativo.
ResponderEliminarSe percibe el esfuerzo, la dedicación y la ilusión puestos en cada detalle, y eso, como madre, se valora profundamente. Gracias por vuestra paciencia, vuestra entrega y por contribuir a que este viaje se convierta en un recuerdo tan bonito y significativo para ellos. Sin duda, experiencias así dejan huella mucho más allá de la nieve.